¿Cómo vas a recuperar el bosque, FEMSA? | Antonio Hernández


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Para Liz.

Ayer José Antonio Fernández, defendió nuevamente el proyecto del estadio dentro de La Pastora. Ante ello se debe decir que no se expresa una oposición sin sentido a la obra. La síntesis es si al estadio, pero en otro lado. FEMSA justifica la obra como origen de la motivación para desarrollar el parque ecológico. Pero luego el gobernador de Nuevo León dice que “el parque ecológico” sera desarrollado aun sin el estadio. ¿Quién miente? ¿Depende una obra de la otra? El parque no depende del estadio. Así lo expresa el gobernador. El estadio si depende de los terrenos del parque. Requiere vialidades al interior del bosque, y miles de metros cuadrados para el estadio y su estacionamiento.

El interés e utilidad pública (representado por el área natural protegida y la conservación de su diversidad) no depende de FEMSA, así lo dice el gobierno. El interés privado y sus negocios (estadio y etc.) si necesita del patrimonio de la comunidad, y por eso persiste FEMSA en su idea del despojo, vía Congreso estatal. Y la apropiación sin sentido del bien público por Fomento Económico, es congruente con la tendencia del gobierno estatal. Este regala los espacios públicos a la empresa, y deja a la población despojada, engañada con la maravilla del estadio Monterrey. Que los ricos sigan así, y la población mas desposeída, que se mantenga en ese estado, con la sonrisa felizmente ignorante.

“No vivimos de la cerveza” dice el empresario, corrección reciente conocida semanas después de que expresó “vamos a tener un estadio muy cervecero, con instalaciones donde se pueden vender las cervezas de la manera más moderna, más eficiente, con controles, con venta de cerveza de barril…”. Si tres tiendas oxxo reportan más ganancia que la venta de cerveza en el estadio, y lo que es más revelador, si la obra no genera ganancias, ¿de donde vienen los excedentes que sustentan la operación del parque ecológico? ¿Dónde esta lo falso y la mentira? ¿Por eso dice el gobernador que el parque se hace con o sin estadio?

Falsa FEMSA y la minoría ruidosa.
A los señalamientos hacia FEMSA de querer destruir el bosque de La Pastora, que si tienen sustento, Antonio Fernández afirma que promoverá la recuperación ecológica de un predio que esta perdidamente abandonado. Pero resulta que el estadio requiere la remoción total de 25 hectáreas de vegetación. Es la sustitución de lo verde por cemento y pavimento. Ese ecosistema, aun y con su carácter secundario, es un cambio de hábitat irreversible para la totalidad de las especies que habitan en La Pastora. El estadio implica modificar la cobertura de vegetación actual, y por referir una consecuencia inmediata, se puede citar la alteración de los microclimas existentes y la desaparición de hábitat, con una elevación de la temperatura del agua y modificaciones en sus características físicas y químicas. Ello repercute en la modificación de la vegetación acuática que funciona como filtro y hábitat. Los trastornos se traducen en la entrada de nuevos ensambles de especies que aprovechan el nuevo disturbio originado y magnificado por el estadio, con la posibilidad de esas especies nuevas, exóticas e invasoras, generen desplazamiento de especies nativas, con el deterioro en la conservación de las poblaciones de estas.

El decir que FEMSA quiere afectar el bosque es real. No se puede aceptar que la empresa promueva la protección de la “ecología”, cuando los cambios que pretende para La Pastora implican la eliminación total de miles de metros cuadrados de vegetación que aparentemente son matorrales, y que tienen un papel significativo en la estabilidad y el equilibrio ambiental de La Pastora, y por ende, los servicios ecosistémicos derivados. Ejemplos de lo que puede ocurrir con una visión como la de FEMSA y el gobierno estatal hay y numerosos. Se persiguen fines en apariencia benéficos, pero sin considerar el mínimo respeto al entorno natural y social del área.

FEMSA, junto a su asociado en los negocios y la defensa de intereses, confunden de modo grave la función del bosque. Su visión esta soportada en una perspectiva estética de la conservación, bastante subjetiva, y que no debe motivar la modificación del bosque, en los términos que empresa y gobierno imponen.

¿En verdad nos urge el Parque? ¿Es “ecológico” un espacio donde el gobierno coloque sillas, bancas y juegos a la orilla del río, y en el absurdo, un estadio hecho de metal, concreto y pavimento eternos, al lado del bosque y río? ¿Lo es revestir la ribera del río de concreto? ¿Es sembrar encinos de vivero, cuando de manera natural ya existen? Eso es lo que los gobiernos locales promueven.

Esa visión de lo “ecológico” no es la mejor para el sostenimiento del bosque. En La Pastora se tiene el corredor ripario, el más vital de la ciudad. Su función ambiental es trascendente. Es filtro natural de contaminación orgánica, y el principal regulador de avenidas en fenómenos meteorológicos. Cambiar la estructura de la vegetación tendrá efectos adversos a la población residente alrededor del bosque. Baste recordar las tragedias asociadas a las inundaciones en nuestras ciudades.

Si la empresa quiere beneficiar a la comunidad, existen áreas deterioradas en las que si es necesario invertir. Sitios abundan en todo el estado, no se diga el área metropolitana, donde se tienen zonas devastadas, sin suelo, flora, fauna y que objetivamente requieren inversión para restaurar, o a tono con la propuesta del binomio empresa-gobierno, reclamarlas para convertirlas en parques ecológicos.

El gobierno estatal puede marcar rumbos diferentes en el manejo de las áreas protegidas bajo su resguardo (La Pastora y Sierra de la Silla). La administración estatal debe impulsar un sistema estatal eficiente y más operativo, que elimine la presión a los espacios protegidos por la urbanización. La visión actual es la de un “desarrollo” encaminado al aprovechamiento “sustentable” a través de la creación de túneles, parques ecológicos y hoteles, cuando la razón de los decretos de conservación es distinta a la que esos “visionarios” proponen. Las áreas naturales protegidas son una herramienta para el desarrollo de las comunidades que residen en estas. En Nuevo León ese propósito se pervierte, y son una excusa para la urbanización de espacios naturales, y el negocio de pocos, a cambio de nada.

Entonces, sobre el proyecto de construcción del estadio Monterrey en el territorio de La Pastora, lo mejor que puede hacer FEMSA, es si construirlo, pero en otro lado.

Antonio Hernández.
t6o8138@gmail.com
Colectivo Ciudadano en Defensa de La Pastora.
http://www.sialestadioperoenotrolado.org/

~ por Antonio Hernández en 27 diciembre, 2010.

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