La traición de Larrazabal y las bicicletas | Antonio Hernández.


La participación de Pueblo Bicicletero en la consulta pública para la reformulación del reglamento de Tránsito en Monterrey es uno de los trabajos mejor terminados que ha realizado esa organización. Es un compendio detallado de las innovaciones que los ayuntamientos del área metropolitana de Monterrey deben realizar y así definir el inicio formal del reconocimiento del derecho primario al uso de la calle y todos los espacios que se vinculan con ella por todas las personas . Junto a ello, está el reconocimiento de las prerrogativas de quienes  se trasladan en bicicleta, negadas siempre, pero recuperadas paso a paso por los reformistas en el tema.

Miles de pesos pago el ayuntamiento de Monterrey para la configuración del nuevo reglamento de tránsito, además del oneroso e ineficaz asesor Enrique Barrios. El resultado es un nuevo código exclusivo para los vehículos con motor, olvidando conscientemente a las personas a pie o en bicicleta.

Haciendo honor a su alias “Picaluga, aquel traicionero marino que entrego al insurgente Vicente Guerrero  para asesinarlo,  el alcalde de Monterrey Fernando Larrazabal convocó a consulta pública la elaboración del nuevo estatuto de tránsito. En los tiempos definidos, Pueblo Bicicletero entregó su propuesta para la reformación del antiguo ordenamiento, aportaciones que al paso del tiempo fueron negadas por el alcalde y su ineficiente asesor Barrios. La mentira y simulación fueron evidenciadas cuando PB exhibió numerosas notificaciones que hacían acuse de las colaboraciones ciudadanas.

El ayuntamiento que preside Larrazabal ha desperdiciado una inmejorable ocasión para hacer la gestión de los espacios comunitarios a la par de los grupos ciudadanos interesados. En lugar de ello, los convocó para semanas después ignorar su llamado, diciendo que esto, lo otro, y al final decir no.

Una ciudad progresista que reconoce y protege los derechos de caminantes, paseantes, transeúntes y ciclistas, es la síntesis de la propuesta de Pueblo Bicicletero. Es lo más progresista que puede exhibir una administración municipal. Ya será en otra ocasión, porque a Larrazabal y asesores no les dio la gana trabajar coordinadamente con la ciudadanía. Para ellos es mejor y más sencilla la imposición.

Al tiempo que PB hacia la reclamación por el desdén hacia la colaboración ciudadana, recibieron como respuesta un mensaje del asesor Enrique Barrios, donde les reiteraba lo extemporáneo de las aportaciones de la organización, y en la plenitud del agravio, les reclamaba el no incluir propuestas para los motociclistas. Las comunicaciones públicas de PB evidenciaron la mentira del ayuntamiento regiomontano.

El trabajo de Enrique Barrios tuvo colofón cuando reclamaba al colectivo ciclista el no haber hecho aportaciones a favor de quienes conducen motocicletas. No conforme con desdeñar las colaboraciones civiles, el asesor del alcalde Larrazabal, inconsciente de responsabilidad, trasladaba esta de manera insensible al ámbito ciudadano. No esta fuera de lugar el reclamo del inoperante consultor, toda vez que en prensa se publicaba sobre su afición a la conducción de ese tipo de vehículos, durante el tiempo que fue responsable de la Secretaría de Vialidad y Tránsito.

A pesar de la indignación, no debiera sorprender la actuación de Larrazabal y sus adláteres. Es conocida su influencia decisiva en los funcionarios de diversos niveles con filiación panista. Antes ya determinó la votación de legisladores panistas en el tema del estadio en La Pastora, con la conocida elección de los azules a favor del despojo, previo engaño a la ciudadanía, haciéndole ver a la comunidad afectada una simulada oposición al proyecto invasivo, y enseguida hacer evidente la mentira.

El acto del ayuntamiento regiomontano se añade al reciente de la administración estatal de Rodrigo Medina cuando desaparecieron la Vía Río, aquel proyecto que de manera recreativa promovía el uso de las calles por ciclistas y personas a pie, en   el centro de la ciudad. Lo mínimo que se tenía desapareció, y ante la oportunidad de construcción compartida, se optó por la imposición.

Antonio Hernández.

t608138@gmail.com

~ por Antonio Hernández en 8 enero, 2011.

Una respuesta to “La traición de Larrazabal y las bicicletas | Antonio Hernández.”

  1. Así es, mi querido Toño. Pudiendo hacer las cosas más fáciles y constructivas, optaron por el enfrentamiento. Es tan difícil aceptar que estos funcionarios sean políticos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: